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Pollo al Ajillo

Un plato de comida muy especial

pollo al ajillo receta

Cómo preparar pollo al ajillo, un tradicional en la cocina tradicional de España.

El pollo es el ingrediente estrella, aromatizado con hierbas y, de qué forma no, con ajo. En el blog tenéis un montón de recetas de pollo, soy el fan número uno de esta clase de recetas, la mayoría son sencillísimas y sobre todo accesibles.

Tal vez esta receta con pollo es una de las más visitadas como el pollo al horno con patatas. El pollo debe tener un color, blanco o apenas amarillento, sin manchas, lo que será indicativo de una pieza fresca. Se trata de una carne baja en grasa, de gran valor nutricional.

Muy simple de digerir y que aparte de esto se puede preparar de mil formas. Y es que esta receta recuerda a infancia, a preparar algo simple para comer el último día de la semana y que a toda la familia le agradara. Si encima nuestra abuela nos regala un pollo de corral, de esos alimentados como uno más de casa, el resultado era delicioso.

Esa salsa que quedaba de la fritura, con los ajos picados y avenallados, y con un toque de vinagre para el más valiente hacía las exquisiteces de un buen pedazo de pan. Si encima te dejaban meterlo en la sartén directamente, ya era la gloria.

Como veis tenemos en esta receta dos ingredientes muy saludables, os animo a prepararla en tanto que, además de sencillísima y veloz, estoy seguro de que les gustara. Espero sus comentarios.

Pollo al Ajillo En Cacerola Receta

Preparacion: 15M

Coccion: 30M

cocina: Tradicional

Calorias: 215

Ingredientes para Pollo al ajillo

  • 1 pollo de corral troceado (2 kg.)
  • 8 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 300 ml. vino de Jerez o de un vino blanco de mi tierra, Ourense
  • Hierbas aromáticas: 1 ramita de romero fresco y tomillo (al gusto)
  • 75 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
  • Para decorar le irá bien un poco de perejil o cilantro fresco picado (opcional)

Como hacer el pollo guisado al ajillo

  1. Lo primero que hacemos al adquirir el pollo es solicitarle al carnicero que nos lo trocee.
  2.  Ya en casa limpiamos bien los pedazos de restos de grasa y les retiramos la piel salvo a las alas.
  3. Eliminar la piel es opcional, mas considero que agrega al plato un exceso de grasa superflua.
  4. Salpimentamos los pedazos levemente.En una cazuela ancha ponemos a calentar rebosante aceite de oliva y echamos los ajos sin mondar.
  5. Los cocinamos a fuego medio, estando pendientes de que no se nos quemen.
  6. La idea es que queden caramelizados y que sirvan de aromatizante de nuestro aceite.
  7. Cuando vemos que están blanditos tras unos cinco minutos, los retiramos y reservamos.
  8. Añadimos los pedazos de pollo a la cazuela con el aceite aromatizado de los ajos, así como la hoja de lauro, la rama de romero y el tomillo.
  9. El pollo debe quedar bien frito, lo que nos va a llevar unos uno a veinte minutos al menos.
  10. Debemos estar pendientes de darle la vuelva a los pedazos algunas veces para intentar que quede tostadito por doquier.
  11. No se trata sencillamente de dorarlo y sellarlo como cuando lo preparamos para un guiso.
  12. Lo que deseamos es que el pollo quede con perfección cocinado y tierno por la parte interior y tostadito por fuera.

Preparación final del pollo al ajillo

  1. Cuando vemos que nuestra carne está prácticamente lista retiramos el exceso de aceite. Agregamos nuevamente los ajos que tenemos reservados y añadimos el vino.
  2. Seguimos cocinando la carne hasta el momento en que el vino se haya reducido prácticamente por completo.
  3. Si no tenemos vino de Jerez podemos emplear de manera perfecta cualquier otro vino blanco de calidad que tengamos por casa. Un Albariño, un Godello… el Jerez le da un toque particular, mas con cualquiera de estos va a quedar magníficamente.
  4. Servimos calentito en la mesa con un tanto de perejil picado por encima o bien cilantro. Solo nos queda gozar de este genuino “platazo”.

Echad un tanto de la salsa que va a quedar en la cazuela por encima. No os olvidéis de un buen pedazo de pan para saborear esta salsa de pollo, vino y ajo. Exquisito.

Consejos Útiles

  1. Si te queda un tanto seco, siempre y en todo momento puedes incorporar a tu pollo al ajillo en salsa un poco de caldo de pollo aparte del vino blanco que lleva la receta. Si bien en un caso así os aseguro que si prosigues la receta punto por punto te va a quedar perfecto.
  2. Tal como veis, el pollo va sin piel salvo las alas. Si os da lo mismo, dejaría un tanto más de fritura a fin de que la piel del pollo quede lo más restallante posible, la grasa que soltará en la salsa asimismo va a dar mayor sabor.
  3. Hay quien pasa el pollo por harina ya antes de freírlo para sellar el pollo, mas en mi caso creo que no hace falta, solo lograremos que absorba todavía más aceite.
  4. El toque del vinagre, ese punto ácido le va excelente mas es opcional. Se agregaría al final de todo, al terminar de guisar el pollo, un chorretín solamente. No me seáis valientes.
  5. La guarnición para acompañar este plato puede ser una simple ensalada mixta. Prácticamente por el tema de compensar el plato. Mas el pollo al ajillo solicita a voces unas patatas fritas, patatas panadera o patatas a lo pobre, ¿no creéis?
  6. Otras guarniciones fáciles serían unos champiñones guisado con guisantes, arroz blanco o un puré de patatas.
  7. Las patatas al microondas que hemos preparado ya múltiples veces en el weblog le van asimismo como anillo al dedo. Una idea de acompañamiento prácticamente sin grasa, una buena opción.
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