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Pollo a la cacerola

La receta mas tradicional de preparar un plato de comida.

pollo a la cacerola recetas con mucha historia y tradicion

El pollo es una carne suave con menos grasa que las carnes rojas, las recetas de pollo a la cacerola, son ideales para los más pequeños que suelen rechazar los sabores intensos. En las recetas con pollo a la cacerola o pollo a la cazuela que te mostraremos tienes cebollas, ajo, tomates, laurel. Estos son los ingredientes básicos en la dieta mediterránea y en cualquier receta de pollo en olla.

Recetas de pollo a la cacerola

Como verás, hay muchas formas de preparar el pollo a la cacerola, nosotros les presentamos varias recetas con pollo que nos ha resultado muy jugosa y fácil de preparar, con un aspecto atractivo que podés conseguir fácilmente en casa. El pollo guisado a la olla el mas preparado, en el mundo.

Pollo a la cacerola cocina tradicional

En la cocina tradicional son todavía demasiados los que cocinan cualquier plato en especial el pollo en una cacerola cualquierasiempre destapada, añadiendo agua continuamente a medida que se va evaporando, sin saber que cuanta más agua echemos más “lavaremos” los alimentos del interior. 

Con todos los conocimientos que tenemos hoy sobre nutrición este método es arcaicototalmente obsoleto y nada recomendable.
Hoy todas las baterías, cacerolas y hasta cacitos medianamente buenos vienen acompañados de sus correspondientes tapas, que no están de adorno sino para usarlas.

ventajas de la cacerola

  • En cualquier cocción tradicional, sea la que sea, si tapamos las cacerolas con sus correspondientes tapaderas:
  • 1.  Acortaremos el tiempo consiguiendo también un ahorro importante de energía,
  • 2. Tendremos que añadir menos líquidos,
  • 3. Los sabores y olores se concentrarán,
  • 4. Se producirán menos vapores que impregnan la ropa, el pelo… y ensucian la cocina,
  • 5. Conseguimos también tener que disminuir la fuente de calor,
  • 6. evitamos la acción nociva del aire, de la luz y de la temperatura que son los tres factores que más influyen negativamente en la conservación de las vitaminas “termolábiles” como la C.
  • Ya Santa Teresa decía que “cuanto más se tapan las perolas más cuecen”.

como saber cuando es una buena cacerola

Si al adquirir una buena olla superrápida compráis también una tapadera de acero o de vidrio del mismo diámetro, más práctica esta puesto que es transparente,

y que encaje bien, como os he indicado en todos mis libros y también aquí, podréis usarla como cacerola normal y como superrápida y la empleareis para todo, no solo para legumbres como hasta ahora todavía hacen muchos.

Como estas ollas de primera calidad tienen un fondo difusor magnífico podréis dorar cualquier pieza de carne, sea la que sea, pollo, pavo, conejo, rabo de toro… cortados en trozos, codornices y solomillos de cerdo enteros, un trozo grande de cinta de lomo, rabillo de cadera,

redondo…, tapándolas y levantando solo la tapa en el momento de darles la vuelta, volviéndolas a tapar a continuación. Se mancha y salpica mucho menos ahorrándose tiempo de limpieza.

concejos útiles

También todos los sofritos de verduraso platos de verduras como menestra, pisto…, se van sofriendo y rehogando con la olla tapada, removiéndolos continuamente.

El agua que sueltan estos vegetales va a ablandarlas y se cocinarán mucho más deprisa, con un ahorro no solo de tiempo sino de energía y, lo más importante con mayor calidad nutricional.

Para que las carnes salgan verdaderamente asadas, mucho más ricas y jugosas que en el horno, es importantísimo dorarlas antes muy bien por todas sus partes.


Para ello volcar en la olla 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva virgen, dependiendo de la cantidad de carne, y calentarlo a fuego máximo.

En cuanto se vea que el aceite se está dilatando y forma irisaciones, antes de que humeesecar la carne que sea con papel absorbente de cocina y colocarla encima.

Dorarla bien por todas partes dándole la vuelta con unas pinzas largas de cocina de acero inoxidable, sin pincharla.

El cuidado que debemos tener con la temperatura

Con el fuerte calor sus proteínas se van “caramelizando” por la parte exterior y se forma una especie de “costra” que impide que sus jugos salgan al exterior. Es lo que se llama científicamente “reacción de Maillard”.

Es en este momento y no antes cuando hay que salarlas o salpimentarlas ya que la costra formada impide que la sal extraiga, por el fenómeno llamado ósmosis, los jugos internos de las carnes.

Que pasa con las carnes en la cacerola


Frente a lo que se pudiera pensar, las carnes no salen cocidas sino asadas en su propio jugo conservando en su interior el color rosado del clásico roastbeef, como debe ser.

Una vez bien doradas tan solo hay que añadir un chorrito pequeño de agua, 4 o 5 cucharadas, vino, oporto, jerez, brandy… tapar la olla con su tapadera de presión y cocinar durante pocos minutos, dependiendo de la clase, 7 minutos por ejemplo para un trozo de 1 kilo de cinta de lomo de cerdo.

 Si no las doráis muy bien, sin quemarlas claro está, las carnes no os saldrán ricas.

Olvidaros pues, como todavía desgraciadamente se ve, de dorar primero las carnes en una sartén para luego cocinarlas en la olla o en el horno.

Es un trabajo inútil y se manchan dos recipientes, algo totalmente absurdo en una cocina modernabien organizada y productiva.

para tener en cuenta con la cacerola

La tapa de la olla a presión no debe usarse cuando estamos trabajando sin presión, en un sofrito o cuando estamos dorando una carne porque .


–   Pesa mucho para estar levantándola con una mano y con la otra estar removiendo


–   Es muy incómoda ya que no tiene pomo mientras que las tapas de cristal que os aconsejo sí que las llevan


–   La goma de la tapa se podría estropear, y si se mantiene colocada sin presión durante cierto tiempo podría incluso quedarse pegada.
Así que la tapa de presión es solo para usarla con presión.

En pleno siglo XXI, con cocinas de inducción y diseños vanguardistas, no se puede seguir cocinando como nuestras “abuelitas” por mucho que todavía haya anuncios en la televisión recomendando productos que se han elaborado con estas técnicas trogloditas.

Primero porque no es cierto, y segundo porque la materia prima de la que hoy se dispone, aunque es variadísima, no tiene nada que ver con la de antaño.


Una vaca hace pocos años producía 400 litros de leche para criar a su ternerito… y en la actualidad las vacas modificadas genéticamente nos brindan 10 o 12.000 litros.

Si hay algo que es importante a la hora de cocinar es elegir bien los utensilios para cada preparación. En alguna ocasión seguro que hemos querido hacer una receta deliciosa y, por no elegir bien el tipo de olla o de sartén, no nos ha quedado como esperábamos. Según vayamos a cocinar los alimentos tenemos que elegir el recipiente más adecuado para cada tipo de cocción. Por eso os mostramos qué ollas y sartenes son las mejores.

Lo que buscamos en un buen utensilio de cocina, bien sea una olla o una sartén, es que su superficie no sea nociva para la salud y que no se desprenda estropeando el sabor del guiso. Además queremos que caliente los ingredientes por igual. Podemos clasificarlas por tamaño o el material del que están fabricadas. También deberíamos pensar el tipo de cocina que vamos a utilizar (gas, vitrocerámica, inducción…), pues esto también es un factor determinante para el tipo de sartén y olla que utilizaremos, aunque hoy en día encontramos algunas que sirven para todas las cocinas del mercado.

Tipos de sartenes

En las sartenes podemos pochar, freír, saltear, marcar e incluso cocinar a la plancha diferentes ingredientes (vegetales, carnes, pescados…). Depende de la intensidad del fuego y de la cantidad de aceite que utilicemos la técnica de cocinado será diferente. Dependiendo del número de comensales elegiremos el tamaño de nuestra sartén.

Sartenes de teflón.

Son sartenes que resultan muy versátiles y cómodas para muchas elaboraciones (tortillas, pochar verduras, sofreír, filetes de ternera…). Soportan bien la temperatura para diferentes tipos de cocinado. Son antiadherentes aunque su capacidad merma con el tiempo. Se deben utilizar cucharas de silicona para que no se rayen pues el material se acaba desprendiendo y en ese caso es mejor desecharlas y comprar otras nuevas. Para lavarlas es mejor que se haga a mano.

Sartenes de cerámica.

La cerámica no es nociva como puede llegarlo a ser el teflón. Su capacidad antiadherente es buena si se utilizan temperaturas moderadas aunque también se deterioran con el paso del tiempo. Es recomendable cuidar su superficie utilizando cubiertos que no rayen y no meterlas en el lavavajillas. En algunas ocasiones la superficie de algunas cazuelas o sartenes de cerámica está esmaltada y hay que ser cuidadosos para que no se desprenda.

Sartenes de acero inoxidable.

Las sartenes de acero son de las que mejores resultados da y son muy duraderas, aunque hay que saber utilizarlas. No desprenden materiales malos para la salud y respetan el sabor de los alimentos. Suelen tener un fondo grueso en el que se combinan diferentes aleaciones para repartir el calor en su interior y que los alimentos se cocinen por igual. Si se saben utilizar bien las temperaturas no se adhiere pero si se utilizan temperaturas elevadas se puede pegar la comida. Se limpian muy fácilmente y duran toda la vida si se hace un uso correcto.

Sartenes de titanio.

Estas sartenes son resistentes y duraderas. Sirven para todo por su poder antiadherente y son muy fáciles de limpiar. Cuando cocinamos el calor se reparte por toda la sartén de igual forma y su peso varía dependiendo del grosor del titanio. Como en todas las sartenes es importante utilizar instrumentos que no dañen la superficie tanto al cocinar como al limpiarlas. El sabor de los alimentos se conserva. Algunas sartenes de titanio tienen la posibilidad de quitar el mango y podemos utilizarlas para el horno a temperaturas moderadas. Esto es ideal para dar un toque final a algunas recetas como el salteado de arroz. Conseguiremos darle un toque gratinado.

Sartenes de hierro o acero fundido.

Versátiles a la hora de cocinar y muy ligeras. En este apartado podemos destacar que suelen venir de fábrica con una capa de aceite. Lo primero que haremos será calentarla y después aclarar bien con agua caliente y pasar un papel. Le untamos un poco de aceite de oliva y está lista para usar. Para su mantenimiento hay que seguir el mismo procedimiento después de cada uso, no utilizar jabón. En esta categoría encontramos los wok, un utensilio de cocina que pesa poco, hondo, circular y con dos asas a cada lado para poder moverlo. Su origen es chino y en él que podemos guisar, saltear, freír y cocinar al grill o al vapor todo tipo de alimentos de forma saludable en unos minutos. La regla principal es que esté muy caliente y se puede utilizar en todo tipo de cocinas.

Tipos de cacerolas

Al igual que con las sartenes existen muchos tipos de ollas para diferentes elaboraciones dentro de una cocina. Podemos cocer, guisar, cocinar al vapor… Preparaciones que pueden llevar un tiempo más corto o más largo. Por lo general suelen estar hechas de materiales para aguantar bien el calor durante tiempo prolongado. Podemos clasificarlas según el tipo de materiales. Aquí os mostramos las mejores.

Cacerolas de acero inoxidable.

Las ollas de acero inoxidable son indestructibles si se hace un correcto uso de ellas. Como hemos visto en el apartado anterior al igual que las sartenes suelen tener un fondo grueso para repartir el calor correctamente por todo el fondo de la olla y su capacidad antiadherente es mejor a temperaturas medias que a temperaturas altas. Son estupendas para todo tipo de cocciones, cortas o largas. Podemos cocer unas verduras, como preparar una sopa, como hacer un guiso y dejarlo a fuego lento, cocinar al vapor o podemos preparar un cocido o una pasta rápida para acompañar con carne. Encontramos también las ollas rápidas o “a presión”. Es uno de los inventos más revolucionarios en la cocina que hace que cada vez seamos capaces de preparar recetas deliciosas y estupendos guisos en poco tiempo. Se limpian estupendamente, incluso cuando se agarra un poco el fondo si nos descuidamos. No aporta sabores a las comidas respetando también nuestra salud.

Cacerolas de hierro fundido.

Este tipo de ollas son estupendas y reparten el calor como ninguna otra olla a los ingredientes que están en su interior que se cocinan perfectamente por igual. Son pesadas pero soportan altas temperaturas y todo tipo de cocinas lo que nos da la oportunidad de preparar infinidad de recetas. Su durabilidad puede ser de un siglo o más si se cuida correctamente. Si no está vitrificada se debe de dar manteca de cerdo o aceite de oliva después de cada uso para evitar que se oxide.

Cacerolas de cerámica.

Las ollas de cerámica al igual que las sartenes están fabricadas con materiales que no son tóxicos ni se desprenden como acaba pasando con el teflón. Son ideales para cocer pasta, caldos de verduras o ave, arroz… Hay que tener en cuenta que con el uso se acaban desgastando y hay que utilizar para no dañarlas instrumentos de silicona o madera. También podemos cocinar guisos a fuego lento ya que a bajas y medias temperaturas funcionan mucho mejor.

Cacerolas de aluminio.

Las ollas de aluminio prácticamente están descatalogadas, y si no es así no son recomendables en absoluto. Al cocinar el aluminio se va desprendiendo y eso lo ingerimos con los alimentos. El aluminio tiene la propiedad de ser acumulativo, se va acumulando en el cuerpo si poderse eliminar lo que puede convertirse a largo plazo en un serio problema de salud.

Cacerolas de cobre.

Estas olla son muy apreciadas por sus características. Son muy resistentes si se cuidan bien y se mantienen limpias. Cuando se cocinan verduras, por ejemplo, éstas conservan todo su color, especialmente las que son verdes. Los alimentos mantienen todo su sabor y cuando se cocinan están libres de bacterias gracias al cobre y su propiedad antibacteriana. Para tener las ollas de cobre como el primer día se limpian con vinagre, limón y sal. Después se aclara con agua caliente y se seca al momento para que no salga cardenillo (capa verdosa tóxica que le sale al cobre).

Podemos preparar recetas deliciosas de mil formas diferentes pero siempre eligiendo la olla o la sartén que mejor nos venga teniendo en cuenta el tipo de alimento, la temperatura que necesita su cocinado, el tipo de cocina que tenemos, el tiempo. Según nuestras necesidades o lo que sea más cómodo para nosotros utilizaremos unos materiales u otros para nuestras ollas y sartenes. ¿Cuáles son tus preferidas?